No queda otra, o pierdes o ganas. Y aquí tengo que ser la ganadora sí o sí. No dejarse vencer. Ahí está el secreto, no podemos dejar que la corriente de nuestras inseguridades y el llanto nos dejen por el suelo. Hay que ser feliz. Y para ser feliz, debo primero verte como un amigo, y no como a la persona que sigo queriendo.. Porque.. ¿para que mentirnos? Sí, te sigo queriendo como aquella tonta, que desde que estuvistes con ella y desde que la dejastes, por mucho tiempo en realidad que pasase, por muchos llantos que haya pasado, por muchas, muchísimas veces que haya pensado que te odio y que no quiero saber nada mas de ti.. todo eso era mentirme a mi misma, es la pura verdad.. Dicen que el tiempo cura las heridas..

No hay comentarios:
Publicar un comentario